domingo, 8 de mayo de 2011

Querido Príncipe Azul...

Mi último pedido salió mal... Pero no te preocupes, no te lo reprocho. No te escribo por eso. Quería agradecerte que me pusieses en contacto con él. No fue ni mucho, ni intenso, ni irrepetible, ni perfecto, pero fue, y es con eso con lo que me quedo. Ahora encontró a su princesa sonriente, y se rodea de extraordinarios pajes, o subordinados, o iguales, y yo me alegro. He visitado su pueblo y es tan irónico y pequeño como dicen, y me he dado cuenta con todo, que no estoy hecha para vivir entre la nobleza. Ahora sólo quiero, que si tiene que venir alguien, sea una campesina, de las que te encuentras de camino al mercado, de paseo, que no tuerce la nariz ante el olor del estiércol, y te enamora su olor a hierba fresca recién cortada, leña quemada, y pasta de dientes...


G.G.B.

No hay comentarios:

Publicar un comentario