Me encanta ese momento en el que piensas que todo va mal y no puede ir peor, que pocos ya merecen la pena, que sólo quieres salir de tu mundo e irte a otro, o peor que eso, no ser nadie. Dormir, sólo dormir. Desaparecer.
Me encanta porque no hay peor momento, porque sólo en ese momento llega algo y alguien que te hace abrir los ojos, no dormirte, que mires al futuro, que al fin y al cabo es TU futuro, y esa estrella, esa luz, esa esperanza, que de cualquier otra forma no habrías sacado, sale a la luz, te renuevas, y no necesitas más.
Esa luz ha llegado, y como siempre se irá, tarde o temprano, en uno u otro momento, pero mientras esté conmigo la aprovecharé.
Y sí, no lo dudes... La compartiré contigo.
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